El certificado de origen es el documento que acredita en qué país se produjo u obtuvo una mercancía, y es la llave para pagar aranceles preferenciales bajo los tratados comerciales. Sin él, tu producto paga la tarifa general aunque venga de un país con tratado.

Cómo funciona
Cada tratado define sus reglas de origen: qué transformación tiene que sufrir un producto para “ser” de un país, y quién certifica ese origen, que según el acuerdo puede ser una autoridad, el exportador o incluso el importador. El certificado se presenta junto con el pedimento para aplicar la preferencia arancelaria de la fracción correspondiente.
Cuándo te afecta al importar
Cuando tu proveedor está en un país con tratado con México, la diferencia entre tener el certificado en regla y no tenerlo es pagar arancel preferencial o tarifa general. Y funciona también al revés: si compras en China, que no tiene tratado con México, un “certificado de origen” de otro país no convierte mágicamente la mercancía en originaria.
El error común
Confundir “hecho en” con “originario de”. Que un producto se termine o se empaque en un país no le da origen: las reglas de origen miran dónde ocurrió la transformación sustancial. Aplicar una preferencia con un certificado que no resiste una verificación termina en el cobro retroactivo de la diferencia, con actualizaciones y multas.
¿Dudas sobre si tu producto califica a una preferencia? Escríbenos y lo revisamos con el agente aduanal antes de que embarques.
