El pedimento de importación es la declaración oficial que se presenta ante la autoridad aduanera mexicana para introducir mercancía al país. Documenta qué se importa, de dónde viene, cuánto vale, qué fracción arancelaria le corresponde y qué impuestos paga. Es, en la práctica, el acta de nacimiento fiscal de tu mercancía en México.

Qué contiene y quién lo elabora
El pedimento lo elabora y transmite el agente aduanal con base en la factura comercial, el documento de transporte y la demás documentación de la operación. Incluye la fracción arancelaria de cada mercancía, el valor en aduana, el régimen al que se destina y las contribuciones pagadas.
Cuándo te afecta al importar desde China
Toda importación definitiva necesita su pedimento: sin él la mercancía no acredita su legal estancia en México. Además es la base de tu contabilidad de comercio exterior: el SAT puede requerirlo años después de la operación, y en una revisión, la diferencia entre tener los pedimentos en orden y no tenerlos es la diferencia entre un trámite y un problema serio.
El error común
Tratarlo como un papel del trámite y no como un documento fiscal. Los datos del pedimento tienen que coincidir con la factura, el documento de transporte y lo que físicamente llegó: una discrepancia detectada en el reconocimiento aduanero puede derivar en multas o en el embargo de la mercancía. Y una vez liberada la carga, el pedimento se conserva durante los plazos que marca la ley, no se archiva y se olvida.
En nuestra logística desde China el despacho aduanal viene integrado a la operación: un solo responsable desde la fábrica hasta tu almacén. Escríbenos si estás por importar y quieres el trámite bien hecho desde el primer embarque.
